Por Agust铆n D麓Alessandro. Especial para ABC Saladillo. La pregunta inquieta al peque帽o mientras deleita sus ojos con mu帽ecos malditos que luchan entre s铆 en sus infantas manos, la mam谩 lo interroga sin sospechar si quiera la presi贸n de sus palabras, como si lo que le dir谩 segundos despu茅s, fuera inocencia pura, como la de su hijo -驴qu茅 quer茅s ser cuando seas grande?- El peque帽o contesta desganado y sin mirarla, -m茅dico c贸mo pap谩-. La sonrisa explota en el rostro de la madre satisfecha y repetida. Como si la respuesta fuera natural, tanto como que el ni帽o deba elegir el mandato paterno. "Mi hijo el doctor", piensa embadurnada de orgullo artificial.