La NeuropsicologÃa es la ciencia que estudia las funciones mentales superiores (cognitivas-emocionales) en relación con las estructuras y las funciones cerebrales que las sustentan. Muchas veces, los familiares de los pacientes consultan para saber cómo actuar frente a la posible enfermedad de algún ser querido, por lo general cuando tienen Alzheimer o Parkinson.
En primera medida, antes de aconsejar a los familiares, es necesario realizar una evaluación, llamada Evaluación Neuropsicológica, la cual es un estudio complementario a estudios neurológicos y psiquiátricos.
En esa evaluación podemos determinar si la lesión causante del déficit cognitivo puede ser focal o difusa. Permite determinar la calidad y severidad de una lesión y su modificación en el tiempo. Es indispensable para la realización de tratamientos de estimulación cognitiva y para comprobar su eficacia. Luego hay que monitorear el progreso de la enfermedad.
El objetivo de esta evaluación es identificar la presencia de deterioro cognitivo y contribuir al diagnóstico diferencial. Por otra parte, nos brinda información sobre la afectación de las capacidades alteradas y cuales están preservadas. Es posible recomendar estrategias para el tratamiento de los trastornos cognitivos y conductuales. Esta evaluación es cuantitativa y cualitativa. Los puntajes de los tests nos van a permitir obtener una idea objetiva del déficit para después comparar en evaluaciones posteriores. Y lo cualitativo es fundamental para el establecimiento de un programa de estimulación cognitiva individualizado, cuyo objetivo es reforzar las funciones preservadas mediante la utilización de recursos internos del paciente y externos disponibles.
Se deberá evaluar si existe una demencia o una pseudodemencia. Una vez hecha la evaluación extensa, sumado a todos los estudios complementarios se puede recomendar la neurorehabilitación, que son tratamientos de rehabilitación o estimulación neurocognitiva en función del deterioro.
Es frecuente, que pregunten si existe un sólo test neuropsicológico que, por sà solo, sirva para diagnosticar Alzheimer. Pues, no, existe una baterÃa de tests que ayudarÃa a detectar déficit cognitivos, más los estudios antes citados, junto con la experiencia y los conocimientos médicos, recién ahà podemos hablar de un diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer.
Estas son algunas pautas que generalmente se ven en pacientes con trastornos cognitivos:
1) "Las personas me roban mis cosas", probablemente favorecido por el hecho de que el sujeto no recuerda la ubicación habitual de los objetos o el lugar en que los dejó.
2) "Mi casa no es mi casa", ligado a la dificultad para reconocer su propia casa, muchas veces el paciente tiende a abandonar su hogar para ir a "su casa" (de la niñez), derivando en vagabundeo.
3) "El cónyuge o cuidador es un impostor"; interpretación delirante de un falso reconocimiento.
4) "Abandono"; el paciente cree haber sido abandonado o que existe un complot para abandonarlo o institucionalizarlo.
5) "Infidelidad", por parte del cónyuge u otro cuidador.
Es importante que si algún familiar tiene alguna de estas conductas consulte con un neurólogo, psiquiatra, psicólogo o neuropsicólogo, para tomar cartas en el asunto, antes que el deterioro cognitivo sea grave.
Por lo general, cuando un adulto tiene un olvido dice que es por stress, y las personas mayores dicen siempre que es por la edad, es una buena excusa...Pero es necesario tener cuidado con esto, ya que, no es lo mismo un acto fallido, del cual nos enteramos por una represión que no está siendo efectiva, que la imposibilidad de recordar algún dato a pesar del esfuerzo que realice la persona. Muchas veces existe deterioro cognitivo casi imperceptible que con el tiempo se daña al no ejercitar determinadas funciones. Por eso mismo, hay que estar atentos, ya que es posible detectarlo a tiempo y emprender una rehabilitación exitosa.
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14 08, 2009
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