Un debate realizado dÃas pasados en un Juzgado Correccional de esta ciudad derivó en la condena para un hombre a dos meses de prisión en suspenso, después de que fuera hallado autor del envenenamiento de un perro propiedad de un vecino, informaron ayer fuentes judiciales.El juicio por este episodio -enmarcado en un conflicto vecinal iniciado meses antes a que se produjera el envenenamiento del perro y por el que hubo denuncias cruzadas entre los protagonistas de esta historia- tuvo lugar en el Juzgado Correccional número 2.
El juez Héctor Torrens intervino en la causa y halló al acusado de este hecho autor penalmente responsable de los delitos actos de crueldad contra animales en concurso ideal con daño.
Fuentes judiciales informaron que el hombre que resultó condenado es un mecánico que tiene 40 años de edad.
Dado el tipo de pena que le fuera impuesta, a modo de pautas de conducta se dispuso que fije residencia y se someta al cuidado del Patronato de Liberados por el plazo de dos años. También, que no intente "trato personal bajo ninguna circunstancia con el propietario del animal ni su grupo familiar, salvo expresa conformidad". Y el juez aclaró en este fallo de primera instancia que al hombre, de no cumplir con dichas medidas, le podrÃa ser revocada la condicionalidad de la pena que le fuera impuesta.
El caso
Cuando el pasado 29 de abril (casualmente el DÃa del Animal) se dio a conocer el fallo de este caso, en torno a la existencia del hecho el juez Torrens dio por probado que la muerte del perro se habÃa producido en horas de la tarde del 16 de abril de 2009.
Villa Fidelidad fue el lugar donde el perro fue envenado por, según quedó probado en este juicio, el hombre que resultara condenado.
Para eso, el hombre se hizo presente en una casa ubicada en BolÃvar entre San Carlos y De las Cautivas, lugar donde en su interior estaba el perro. Lo hizo, según escribió el juez, "con el fin de dar muerte a un perro de raza ovejero alemán que se encontraba en el patio de dicho inmueble", para lo cual "arrojó por sobre el portón hacia al interior del patio una sustancia con contenido tóxico que, tras ser ingerida por el can, le provocó la muerte minutos después".
El damnificado por la muerte del animal habÃa denunciado el caso en sede policial, mencionando en dicha presentación las circunstancias que finalmente derivaron en el deceso de su mascota después de que fuera envenenada.
En aquella denuncia, habÃa declarado también que meses antes habÃa radicado otras donde daba cuenta que el mecánico autor del hecho ya habÃa amenazado con matar a su perro en ocasiones anteriores.
Y el dÃa de la muerte del animal, cuando fue al domicilio del mecánico para hablar con él sobre lo ocurrido, señaló que el vecino admitió haber sido el autor del envenenamiento.
La situación derivó en que ambos inmediatamente forcejearan, cayeran al piso y se golpearan. Un hijo del dueño del animal llegó en el momento en que ambos vecinos estaban peleando. Si bien pudo evitar que los protagonistas de este conflicto continuaran agrediéndose, el mecánico condenado en este juicio alcanzó a aplicarle un golpe de puño al dueño del perro.
En el marco de la investigación que por el caso se inició el perro fue sometido a una operación de autopsia, intervención quirúrgica que sirvió para demostrar que habÃa sido envenenado, según lo que peritos especializados declararon en este juicio.
Los inconvenientes entre el dueño del animal y el vecino que lo envenenó habÃan comenzado tiempo antes. El mecánico acusaba al propietario del perro porque el animal defecaba en su vereda. Y en una ocasión, de acuerdo a lo que en el debate contó el propietario del ovejero, el imputado "le tiró excrementos en su vereda diciendo que el animal le ensuciaba la suya, al tiempo que lo agredió y le refirió en la cara "te voy a matar el perro"".
Otros testimonios escuchados en el juicio sirvieron para acreditar cómo el envenenamiento del perro se produjo. Por caso, un vecino de ambos hombres involucrados en esta historia contó que el dÃa del hecho vio al mecánico cruzar desde su taller hasta la casa del dueño del animal llevando una bolsa en la mano, y que al llegar al lugar arrojó por arriba de un portón la sustancia que el perro luego ingirió y le provocó la muerte.
El dato
Luis Palomares habÃa sido el fiscal que intervino en este juicio. El funcionario judicial habÃa solicitado en su alegato el mismo monto de pena con el que finalmente el hombre fue condenado por envenenar al perro. En tanto, al mecánico lo patrocinó en el juicio el abogado Francisco Tourné, quien se habÃa pronunciado a favor de su absolución, pedido que en esta primera instancia no prosperó.
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04 05, 2011
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