Dos nenas, otra realidad

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¡Quién puede sustraerse al encanto de dos nenas charlatanas que pasaban todos los días para el Colegio!

¡Y menos un fotógrafo de vocación! En estos tiempos, cualquiera saca fotos con celular a otros o a uno mismo. 60 años atrás no era igual; debía estar la intención para “sacar una foto” con una cámara que no la tenía cualquiera y una imagen que “iba a tardar tiempo” para ser revelada y que “se pudiera ver”.

¡Qué tiempos! Año 1957, hace ya más de 60 años.

El fotógrafo, Fraggese; las nenas, Cristina y su prima hermana Alcira “Yiya” Granieri, actualmente casadas con Pérez y Alonso con hijos y nietos.

Las nenas pasaban todos los días al mediodía por enfrente de la casa del fotógrafo sobre calle Bernardo de Irigoyen, sumamente prolijas y limpias por una vereda de vainillas. Impecables, saludaban amables al fotógrafo que un día, les pidió retratarlas aunque ellas aducían que no tenían permiso de su mamá ni dinero para pagarle.

Corría el año 1957 y las nenas recorrían las siete cuadras caminando desde su casa hasta el Colegio llevando el portafolio de cuero con manija y hebillas de metal y “las valijitas de labores” de cartón cuadradas, recién regaladas por la tía Margarita “Fita” Granieri, valijita llena de hilos de colores para aprender a bordar con la hermana Celina, una profesora monja ya que hasta por esos años, el Colegio “Carmen A. Micheo” todavía no tenía maestras laicas y todas las profesoras eran monjas.

Con medias tejidas y zapatos acordonados salían para el Colegio parloteando con el guardapolvo de tablas almidonado y bien planchado con tesón por su mamá, el pelo bien atado para que no se cayera en la frente y el moño azul, única diferencia de la escuela privada y la pública, ya que al Colegio los chicos iban de guardapolvo blanco como todas las demás escuelas salvo ese lazo azul que llevaban alumnos y maestras.

Las nenas venían de la casa donde vivían, “Yiya” sobre la calle San Martín, y Cristina, en la calle Irigoyen ambas casas que habían pertenecido a Sixto Gorbea, ciudadano ilustre de General Alvear que participó activamente en el pueblo siendo secretario del Intendente y dueño del Vivero Gorbea, casas enormes que aún se mantienen en pie y muestran sus antiguas rejas que ameritaban la importancia del dueño de casa.

Dos nenas: Cristina y Alcira “Yiya” Granieri yendo a la escuela de “las monjas” Catalina, Alcira, Clotilde, Celina y Eulalia.

Año: 1957.

Un fotógrafo: Fraggese de la casa “La Puntual” de General Alvear.

La dulzura e inocencia de dos nenas y la mirada atenta de un fotógrafo que plasmó para siempre una realidad que ahora, es casi imposible imaginar.

Notas:

Gracias a Cristina y Yiya Granieri por prestar fotos y recuerdos.

El fotógrafo Ángel Fraggese, casado con Victoria Cabezas, es el autor de la foto. Ángel enseñó la profesión a Oscar Raúl (a partir del 60 aproximadamente) y Luis María Zamudio que continuaron con “La Puntual” fotografía, fotos que se caracterizan por el sello en el dorso de la foto, o con la inscripción de la fecha con marcador blanco en el frente.

Por Lis Solé