El intendente analizó las nuevas restricciones: “Tiene que haber un equilibrio para evitar que se compliquen otras cuestiones”, expresó

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Previo a su aislamiento, José Luis Salomón realizó un balance del acatamiento a las nuevas medidas adoptadas por Saladillo, y admitió que si bien “los resultados están siendo buenos en materia a lo que uno observa”, “no es para confiarse”. Además, el intendente aseguró que el criterio para determinar medidas un tanto más flexibles a las de Nación y Provincia “es siempre el mismo”, buscar un equilibrio: “Es una necesidad hasta sanitaria poder sostener –los comercios- bajo normas de control”. A continuación, una parte de la entrevista:

¿Cuál es el balance que realizan luego de varios días de restricciones más fuertes?

Los resultados están siendo buenos en materia a lo que uno observa, fundamentalmente a partir de las 18:00 que es el horario que se ha establecido en Nación y Provincia. En la cuestión diaria, en cuanto al cumplimiento de lo que se desarrolla, hay que estar siempre: tratamos de tener la mayor presencia posible no solamente con Policía, sino también Tránsito e inspectores de seguridad privados, que hasta el viernes a la noche teníamos afectados al área gastronómica.

No es para confiarse: la temperatura y el clima de este fin de semana era favorable para no salir. Es importante que la gente entienda que estos nueve días, si los sabemos aprovechar, nos puede traer beneficios. Sé que no es simpático hablar de más sacrificios, pero creo que lo que se ha planteado es si se puede reducir la cantidad de contagios, que era enorme. El viernes pasado recibimos la notificación de que terminamos la peor semana en lo que va de pandemia.

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De todas formas, hay algunas flexibilidades en cuanto a los decretos nacionales y provinciales. ¿Cuál fue el criterio?

El criterio fue el mismo que el del primer día: entender que tiene que haber un equilibrio lo más racional posible para evitar que mañana se compliquen otras cuestiones que son necesarias seguir realizando. En la medida que lo hagamos bien, podemos seguir realizándolo; si lo hacemos mal, vamos a tener problemas. Por ese motivo se tuvo en cuenta la actividad comercial general.

Se restringió la actividad deportiva recreativa que podía generar mayor riesgo, y aquellas que pueden generar menos riesgo, de alguna manera permitirlas en un horario restringido y con mucho protocolo. La verdad es que el riesgo hoy está en la casa de cada uno, en esta conversación que estamos teniendo acá. Está en todos lados.

-¿Fue consensuada la decisión de las restricciones?

Siempre se logran consensos, y consensos no significa que se apruebe lo que yo diga: más de una vez he propuesto cosas que no aprobaron. En esto quiero ser absolutamente claro: consenso significa que entre la mayoría nos ponemos de acuerdo, y no es quedar conforme, sino entender qué es lo mejor. Nadie está conforme con ninguna de las medidas.

Lo peor que nos puede pasar al llegar a la función pública, es prohibir lo lícito: uno llega para tratar de detectar que no se hagan las cosas que no se deben hacer en una sociedad. En esta etapa nos está tocando prohibir que la gente salga a trabajar, recrearse… Nadie puede estar conforme con las decisiones que tomamos.

Lo importante es encontrar el punto de equilibrio para que sea lo más adecuado y sano para la sociedad, que pretende seguir un ritmo de normalidad: y el ritmo de normalidad significa poder convivir y tener la menor cantidad de personas que terminan en una situación fatal, porque eso es doloroso, no tiene retorno, es lo único que no podemos remediar desde la acción pública. Evitar que ese número siga creciendo de forma exponencial es lo que tenemos que hacer.