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Segundos antes de competir, el cuerpo se tensa, la respiración se acelera y la adrenalina entra en acción. Ese estado puede potenciar el rendimiento, pero también jugar en contra. La ansiedad, el nerviosismo y el temor al error suelen impactar negativamente en la precisión, la toma de decisiones y el control motor.
.El entrenamiento físico con sesiones de práctica mental basadas en neurofeedback puede mejorar el autocontrol emocional y reducir el estrés asociado a la competencia deportiva.
.Este tipo de entrenamiento basado en la autorregulación emocional y la gamificación podría ser útil en contextos no deportivos. Entrenar la mente, al igual que el cuerpo, puede marcar la diferencia
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