
El intendente interino Fabián Blanstein encabezó este viernes una conferencia de prensa en el Salón Rojo del Palacio Municipal para dar explicaciones por el error detectado en el sorteo de preadjudicación de 110 viviendas realizado el jueves. Lo acompañaron la secretaria de Desarrollo Humano, María Ángeles Basile, y el encargado de Regularización Dominial, doctor Javier Digiano.

El error consistió en la ausencia de la bolilla correspondiente al número cero en la centena dentro de uno de los bolilleros, lo que dejó fuera del sorteo a 139 familias que habían cumplido todos los requisitos para participar. El problema fue detectado por vecinos una vez finalizado el acto, que se había realizado con escribana de la Escribanía General de Gobierno y personal del Instituto de la Vivienda de la provincia.
«Lamentablemente llegamos hasta acá en el sorteo. Lo que tendría que haber sido una fiesta se vio opacada por este error humano involuntario», reconoció Blanstein ante los medios presentes. El funcionario asumió la responsabilidad institucional del momento y pidió disculpas públicamente a las familias perjudicadas. «Como intendente interino y responsable de la comuna les pido disculpas, porque no fue mi intención lo que pasó», afirmó.
Blanstein aclaró que el sorteo general —que benefició a los preadjudicatarios ya notificados— mantiene su validez, y que el municipio trabajará para sostener ese resultado mientras busca reparar la situación de quienes no pudieron participar. En ese sentido, anunció que gestiona ante el gobierno provincial la construcción de aproximadamente 10 a 12 viviendas adicionales que serían sorteadas exclusivamente entre las 139 familias afectadas, garantizándoles las mismas chances porcentuales que tuvieron los participantes del sorteo original.
El doctor Digiano explicó el criterio legal que guía la decisión municipal. «Nuestra tarea está abocada a sostener la validez del sorteo y a colocar a aquellos perjudicados en la misma situación que estuvieron quienes pudieron participar», sostuvo. Señaló además que decir a los preadjudicatarios que el sorteo no tiene validez «nos parece una desproporción» cuando existe la posibilidad concreta de gestionar nuevas viviendas para quienes quedaron excluidos.
Sobre el número exacto de nuevas unidades a gestionar, Digiano precisó que matemáticamente correspondería un mínimo de 10 a 12 viviendas para igualar el porcentaje de chances que tuvo cada participante del sorteo general, dado que aproximadamente 132 familias —y no 139, ya que siete quedaron fuera del listado por distintos motivos— serían convocadas al nuevo acto.
Blanstein indicó también que el municipio realizará una presentación legal formal ante el Instituto de la Vivienda y ante el gobierno provincial por lo ocurrido, y que se evaluará la modalidad del próximo sorteo ante el cuestionamiento de varios periodistas sobre la conveniencia de volver a confiarlo al mismo organismo. «Evaluaremos el contexto», respondió el funcionario al respecto.








