
Nota por infobae
Los cruces que antes mostraban vehículos cargados y centros comerciales repletos hoy registran menos movimiento. Las estadísticas oficiales reflejan una baja marcada y empresarios locales describen un cambio claro en la dinámica.
Hasta mediados de 2025, los fines de semana largos y los feriados concentraban un movimiento constante de argentinos hacia Chile. Autos y micros partían cargados con bolsas y cajas llenas de ropa, calzado, electrodomésticos y otros productos. Los pasos fronterizos mostraban largas filas de espera y los malls del país vecino se llenaban de compradores.
Sin embargo, esa dinámica se desinfló rápidamente durante la segunda mitad de 2025 y se mantuvo así en los primeros meses de 2026. Según precisó a Infobae Santiago Laugero, presidente de la Federación Económica de Mendoza (FEM), “los tours de compras fueron fuertes hasta un año atrás, pero desde mediados del año pasado prácticamente dejaron de tener movimiento”. La reducción se produjo por varias razones: la disminución de los diferenciales de precios entre ambos países, la apreciación del peso chileno y la pérdida de atractivo económico de organizar un viaje exclusivamente para comprar.
Los datos de aduanas reflejaron la caída del fenómeno. Autos y micros que solían cruzar con grandes cantidades de mercadería dejaron de hacerlo con frecuencia. Las colas de espera en los pasos fronterizos se redujeron a dos o tres horas, y la presencia de vehículos cargados de bolsas y cajas disminuyó considerablemente. La postal de filas interminables y autos repletos de productos dio paso a un tránsito más ordenado, en el que la mayoría de los viajeros comenzó a cruzar con otros objetivos.
Según explicó Laugero, el invierno también influyó en la disminución. Durante ese período, muchos turistas suspendieron sus viajes, y la pausa tuvo un efecto prolongado sobre la continuidad de los tours de compras. Tras ese impasse, la actividad no recuperó la fuerza anterior y los viajes comenzaron a decrecer de manera sostenida. Las elecciones legislativas, en el medio, con la merma de la actividad económica, también incidieron.
El factor económico es central. Laugero explicó que “en los malls de compras de Chile, en cuanto a productos ya no hay mucha diferencia con la Argentina”. Esto significa que artículos que antes justificaban la salida hacia el país vecino, como ropa, calzado y electrodomésticos, ya no ofrecen ventajas relevantes. La apreciación del peso chileno frente al dólar también encareció las compras. “Antes te rendía mucho más ir con dólares; hoy, la diferencia no justifica el viaje solo para comprar”, señaló Laugero.









