José Portugués, pionero fundador de General Alvear

POR Lis Solé

Muchos interrogantes sobre la Historia de un Gral. Alvear que como muchos otros ejemplos en nuestro país, tienen la respuesta precisa en egoísmos personales, intereses políticos o total desprecio de la historia por eso, es importante año tras año resaltar las certezas existentes para evitar el error que se repite.

De acuerdo a la documentación disponible el Fortín Esperanza fue creado por solicitud de vecinos estancieros, comerciantes y chacareros el 30 de diciembre de 1853; el Pueblo Esperanza creado el 28 de agosto de 1855 y el partido de General Alvear, el 22 de Julio de 1869.

Desde el Centenario de la Creación del Distrito de General Alvear en 1969, se institucionaliza como Día del Pueblo el 22 de Julio y se toma a 1869 como fecha de creación.

A partir de ese Centenario del DISTRITO, se rinde homenaje al Comandante del Fortín don Juan Agustín Noguera como figura ilustre considerando que fue el Primer Jefe del mismo. Sin desmedro por el accionar, responsabilidad y excelente Foja de Servicios del Teniente Coronel Juan Agustín Noguera, en realidad el Fuerte fue construido antes de que él llegara y estuvo a cargo de otros dos militares (un alférez y un sargento) que por ser analfabetos no dejaron constancia de su accionar.

Entre los estancieros que pidieron el Fortín estaba José Portugués, uno de los principales fundadores, propietario del establecimiento “9 de Julio”, hacendado con gran llegada a las autoridades de Buenos Aires y sin dudas, el que más estuvo en Alvear desde 1830 y pico hasta que se retira en 1878. Él se encarga de la construcción del Fortín, ayuda a mantenerlo durante años antes y después de la llegada de Noguera, solicita la creación del Pueblo y permanece en estas tierras participando también en la creación del Partido[ii] así como en la defensa de los chacareros para que pudieran obtener la escritura de sus tierras y de esa forma, asegurar la población de la región, siendo su propiedad refugio del fortín y del pueblo cuando sucedían los malones.

Nunca se podrá olvidar el papel que cumplieron las Guardias Nacionales, civiles designados como guardianes del orden y de las buenas costumbres que afrontaron duras situaciones realizando acciones heroicas al mando de oficiales.

Pero quiero destacar la permanencia de hombres y mujeres arriesgados que con verdadera valentía, -algunos criollos, otros extranjeros-, se internaron en pleno “desierto” y que con la ayuda de esos mismos “habitantes del desierto” formaron estancias y pueblos a costa de grandes esfuerzos y penurias, sembrando y trabajando la tierra dando origen a la riqueza económica argentina.             Ramón Darío Capdevila en 1965, escribía sobre el “Pasado heroico de las Estancias Bonaerenses”, estancias que se mantuvieron firmes en tiempos de paz y también en la guerra, siendo sede del Ejército cuando los malones destruían los fortines, tal cual sucedió en 1859 cuando Noguera fija su destino en la estancia. Documentos de Archivo permiten afirmar que don José Portugués fue más que un estanciero: Portugués fue quien se puso al hombro el Fortín y el que estuvo presente durante décadas manteniendo en pie la Esperanza de un Pueblo.

En cumplimiento de su deber y como máxima autoridad militar, el Mayor Juan Agustín Noguera realizó las acciones que se debían hacer “de acuerdo a la solicitud del vecindario” y las carencias a todas luces vistas.

No me parece justo que se desacredite o enaltezca a los hombres del pasado porque es descontextualizar la historia, verla con los ojos incomprensibles del hoy, con pensamientos diferentes… Nadie vivió en ese tiempo, en esos lugares y situaciones por lo que es casi imposible opinar con fundamentos claros y la historia se va reescribiendo y constantemente aparecen nuevos documentos que amplían, refutan o corroboran los aconteceres de Portugués y la sociedad en la que vivió.

La idea no es bajar próceres, sino realizar la puesta en valor del accionar de otros en un acto de plena Justicia y reconocimiento del hacer.

Más allá de los posibles objetivos personales de Portugués que toda persona posee, es importante resaltar el hecho de que él eligió vivir en Alvear, en un lugar más allá de la línea de frontera, poniéndose al hombro el pueblo Esperanza sin abandonarlo durante toda su vida, con coraje y compromiso pero también con humildad y sin grandilocuencias.

Portugués llegó, estuvo y se fue de Alvear con sencillez, casi sin ruido. Seguro que durante sus últimos años en Buenos Aires, estuvieron en sus recuerdos esta tierra de General Alvear que tal como él decía “jamás podrá compararse con ninguna otra”, tierras de vientos en los pajonales con el paisaje sonoro de animales y aves del campo.

    Su capacidad, sus relaciones políticas y sociales con Buenos Aires, su perseverancia, fe y vocación, fue motivo de vanguardia, estímulo y ejemplo para aquellos pobladores que con esfuerzo, marcaron los primeros pasos del Pueblo Esperanza, hoy ciudad de General Alvear.

Feliz aniversario General Alvear! Feliz Día del Pueblo!

Celebremos este 22 de Julio la creación del fortín, la creación del Pueblo en 1855, la creación del Partido en 1869 y la hidalguía y hombría de bien de quienes hicieron posible nuestra Patria Chica.


[i] JOSÉ PORTUGUÉS, se escribe con S final. En ciertos documentos y mapas aparece escrito con Z final pero él siempre firmó todos sus papeles como PORTUGUÉS con S. Incluso su testamentaria está a nombre de JOSÉ PORTUGUÉS. Los cambios en la escritura es recurrente en esas épocas donde no se tenía la posibilidad de corroborar con documento a la vista la exactitud de los apellidos, pero su firma -que no cambió a lo largo de sus 80 años de vida-, siempre fue con S.

[ii] 1868. AGPBA. Legajo N° 9. Expediente N° 744/0. Vecinos del Fuerte sobre creación de un pueblo (sobreborrado Partido) sobre el Fuerte Esperanza.