La economía, siendo equilibradamente un problema junto con la salud

Entrevista de ABCsaladillo a Nicolás Lorenti: Licenciado en Economía de la Universidad de la Plata

 En una charla a solas, Nicolás comento, que en diciembre del 2019 finalizó su paso por la Subsecretaría de Relaciones con Provincias del Ministerio del Interior, Obras públicas y vivienda de la Nación, como asesor económico especializado en el área de las finanzas públicas. En febrero del presente año, comenzó en la Auditoría General de la Nación. A su vez, se encuentra dictando clases en la cátedra de Microeconomía en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ).

  1. ¿Cómo estás viendo la economía actualmente en el país?

En primer lugar es necesario contar con un panorama macroeconómico de las principales variables, para luego pasar a la economía real, productiva y finalizar analizando los impactos sociales, dado que estos son los tres grandes módulos para examinar la situación económica.

Antes del coronavirus el país ya se encontraba en un proceso de recesión, desde mediados de 2018, la cual se agravó luego de las PASO de 2019.

La principal preocupación del gobierno desde que asumió es tratar de lograr un acuerdo, que permita reestructurar la deuda argentina. Tal es así, que está preocupación pasó hacer la única, antes de la aparición del coronavirus, desatendiendo el resto de los problemas económicos que atravesaba y atraviesa el país.

Dicho esto, el proceso de negociación entre el gobierno argentino y los acreedores, luego de un primer intento de acuerdo que finalizó en un rotundo fracaso para el gobierno, dado que apenas un 13% de los acreedores habrían aceptado la propuesta inicial, podría llegar a buen puerto en las próximas semanas. Desde mi opinión, el acuerdo es beneficioso tanto para el gobierno nacional, como para los acreedores. Para el gobierno nacional y para el país un nuevo default, no sólo impediría el acceso al crédito para el sector público nacional en el mediano y largo plazo, sino que también encarece el crédito para el sector privado y a su vez disminuye la posibilidad de nuevas inversiones. Desde el lado de los acreedores, si bien siempre pretenden cobrar el total de lo prestado al país, lo cual es lógico, en este momento y dadas las circunstancias del país agravadas por la pandemia, obtener nuevos instrumentos financieros con una quita sobre el capital inferior a la pensada originalmente y un cupón de interés positivo, es una opción de “second best” que incluso es positiva comparada con los rendimientos a tasa 0 o negativas que se está dando en Estados Unidos o en la Unión Europea. Todavía queda un camino por recorrer, pero parecería que el gobierno y los principales acreedores podrían encaminar sus pretensiones y lograr un acuerdo al menos en el corto plazo beneficioso. Una vez que sean públicas las condiciones, si hay acuerdo, podremos analizar nuevamente cual es el nuevo horizonte de nuestra economía.

A su vez, en relación a una de las variables macroeconómicas más relevantes, el tipo de cambio, Lorenti resaltó que “se podría estar generando un nuevo atraso cambiario y un aumento de la brecha cambiaria entendida como la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el dólar blue (o los distintos dólares financieros MEP y CCL)”. Al ser consultado sobre cual es el motivo de esta brecha, el Licenciado contestó que “principalmente la emisión monetaria que viene realizando la actual gestión, no sólo en este momento donde la situación sanitaria lo amerita, sino que antes de la pandemia también se venía realizando, termina volcándose al dólar paralelo y dada la escasez de la oferta genera un incremento en el precio, es decir, en el valor del dólar antes una demanda históricamente importante en Argentina.” Luego aclaró que “si bien el peso es la moneda bajo la cual se realizan las transacciones en nuestro país, esta no cumple, y no solo de ahora sino históricamente salvo contados períodos, con la función de reserva de valor principalmente como consecuencia de la inflación recurrente, por lo que los ahorristas se terminan volcando al dólar”.

En relación a la inflación actual, Nicolás dijo que la inflación mensual general medida por el INDEC ha sido a la baja, rondando el 1,5% mientras que la interanual dio un incremento de 45,6%, lo cual es esperable como consecuencia del congelamiento de los precios de los combustibles y de las tarifas energéticas. Sin embargo, la inflación en alimentos ha tenido un aumento de más de 3 puntos, es decir superior a la general, con el agravante que la inflación en este rubro afecta a la población más vulnerable, que destina sus ingresos principalmente al consumo de alimentos”

Por otra parte, continuando con el análisis macroeconómico el economista comentó que “el manejo de la política monetaria actual, implicó a su vez un cambio en el manejo de la tasa de interés la cual había llegado a estar en agosto del 2019 en el orden de los 80 puntos porcentuales, nominalmente hablando, y que actualmente se encontraba en el orden del 30%. Antes del COVID-19 el gobierno apuntaba a una recuperación de la actividad económica a través del acceso al crédito impulsado por esta fuerte baja, lo cuál se puede debatir si es eficiente o no en Argentina. La problemática adicional es que, con una tasa de interés anual tan baja en comparación a la inflación esperada, el rendimiento de los plazos fijos en pesos ha caído rotundamente, siendo el mismo negativo. Si a esto le agregamos la emisión monetaria, y la falta de previsibilidad, el exceso de pesos se termina volcando hacia el dólar, primero al oficial y luego hacia “los paralelos”, retroalimentando la problemática ya mencionada de la brecha cambiaria. Hay que esperar a ver como se resuelve la problemática de la deuda y si se dan mayores señales sobre un programa macroeconómico consistente, para poder terminar de comprender en que medida la brecha cambiaria refleja expectativa o realidad”

Cuando se lo consultó por las reservas monetarias del Banco Central, Nicolás dijo que “las reservas midiéndolas en bruto se encontraban en el orden los 43 mil millones de dólares aproximadamente, de las cuales 11 mil millones de dólares son reservas liquidas disponibles para afrontar principalmente demanda de divisas por comercio exterior, ya que en este momento producto de la negociación de la deuda el gobierno no está pagando vencimientos en dólares”

Respecto a los datos de la economía real, el entrevistado destacó que “los datos eran duros antes de comenzar el aislamiento social y obligatorio y empeoraron notablemente. En relación al comercio exterior, perjudicado fuertemente por la pandemia las exportaciones en cantidades cayeron un 14% i.a., en millones de dólares alrededor de un 16% i.a.. Las importaciones por su lado en cantidades tuvieron una baja de un 17 i.a.% y un 19% i.a. en millones de dólares. En relación a la economía local se produjeron 0 autos durante el mes de abril, algo impensado, mientras que por ejemplo en provincia de Buenos Aires las escrituras cayeron un 44% interanual. En términos generales, las ventas minoristas cayeron un 48% en comparación a abril del 2019 y el despacho de sementó un 20% durante el mes de abrilsegún datos del Ministerio de Producción de la Nación aclaró.

Este panorama de variables macro vinculadas a la economía real y por ende con un fuerte impacto negativo en las variables sociales, hacen aún más dura la realidad. Poniendo en números nuevamente, la pobreza al cierre del 2019 medida por el INDEC era del 35% y el desempleo era de 8,9 puntos porcentuales. Es decir que entramos a la pandemia con una recesión relevante, con múltiples responsabilidades, dado que en economía los desequilibrios se generan rápidamente, pero lleva mucho más tiempo volver a encausarlos. Lamentablemente, saldremos aún más deteriorados y si las reacciones de parte del ejecutivo nacional no se modifican, el daño al entramado productivo puedes ser aún mayor”

  • A raíz de lo que dijo Alberto Fernández, ¿Opinas que es acertado mencionar que es más importante la salud que la economía?

Ciertamente lo principal es la salud, no hay grieta aquí, pero la gran crítica que se le hace al gobierno es la falta de testeos desde el momento inicial de la pandemia, lo cual hubiera permitido analizar con mayor información y profundidad la situación en cada provincia, región y municipios del país. Nunca lo sabremos, porque es un contrafactico, pero hay regiones o municipios que tuvieron durante dos meses paralizadas sus economías locales con 0 casos. Quizás esto podría haber sido diferente, y hablo particularmente del interior. Obviamente que el AMBA, o las grandes capitales quedan excluidas de este análisis. Dicho esto, el aumento de testeo sigue siendo necesario, a pesar de que hubo avances, nuevamente porque permite sectorizar e ir liberando regiones, barrios, no comprometidos.

3. ¿Cómo está hoy en día la situación de las pequeñas y grandes empresas?

La situación es realmente compleja, y a medida que van pasando los días se complica aún más. La coordinación desde el gobierno central no está siendo efectiva, las empresas no logran acceder de forma rápida a los préstamos para abonar sueldos, y la cadena de pago comienza a resquebrajarse.

Aquellas pymes que tienen una larga trayectoria, probablemente son las que más rápido han accedido a los préstamos, lanzados como consecuencia de la pandemia. No es sencillo desde lo administrativo acceder, requiere de múltiples pasos y no todas las empresas cuentan con la posibilidad de hacerlo. Recordemos que cerca del 40% de nuestra economía es informal, por lo que por definición no podrán acceder.”

“Es relevante que el gobierno mejore el mecanismo de distribución de las transferencias monetarias a las provincias y municipios, y que estas a través de la banca pública o privada (dependiendo de cada provincia) o de las secretarías de producción de cada localidad, lleguen lo más rápido posible a los comercios, pymes y empresas para evitar una mayor destrucción del empleo. Y esto lo digo porque el gobierno nacional, a través del Banco Central, es el único que puede emitir dinero para financiar esta situación tan compleja. Se han emitido más de 700 mil millones de pesos en lo que va del año que han sido girados al tesoro nacional, pero el impacto en la economía real no es el esperado.”

4. ¿Qué medidas se deberían aplicar para mejorar la situación de la clase media y baja de la sociedad?

El ingreso familiar de emergencia (IFE) de $10.000 por persona, a priori era y será una buena medida, pero su implementación al menos en el primer mes ha sido muy mala. Se inscribieron 12 millones de personas, cuando el esperado por ANSES era de 3,6 millones. El beneficio se terminó otorgando a 7, 8 millones, es decir que más de 4 millones quedaron excluidas por no cumplir con los requisitos establecidos, pero aún luego de casi 3 semanas de que deberían haber cobrado el IFE, hay más de dos millones que no pudieron hacerlo. Es grave, considerando el parate total en muchos sectores económicos, y ni que hablar en sectores que no perciben ningún ingreso o transferencia estatal y que sus ingresos laborales se han visto reducidos o han sido nulos como consecuencia del cierre de las actividades. “

Por otro lado, el entrevistado agregó “es sumamente importante que, para mejorar el alcance de las medidas, e incrementarlo a todos los que realmente lo precisen, se de un intercambio de información entre la ANSES, los gobiernos provinciales y municipales. Cuanto mayor sea el nivel de coordinación entre los distintos actores, mayor será el alcance.

Por último, Nicolás culminó comentando que “veo con agrado que el Congreso tanto Nacional como de la provincia de Buenos Aires y otros congresos provinciales, hayan vuelto a sesionar, ya que allí es el ámbito en donde se deciden, acuerdan, coordinan gran parte de las políticas públicas que luego son ejecutadas por cada poder ejecutivo. “.

Nota realizada por: *Matías Miguel

*Matías Miguel, será nuevo columnista de ABC SALADILLO.

En sus columnas compartirá con los lectores de ABC sus opiniones sobre temas políticos, sociales, económicos y posturas acerca de cuestiones en donde la juventud esté involucrada.

¡Bienvenido al equipo !