Mario Ishii: “Yo los tengo que cubrir cuando están vendiendo falopa con las ambulancias”

El intendente de José C. Paz fue filmado mientras reconocía proteger a quienes se dedican a vender droga en el municipio.

El intendente de José C. Paz, Mario Ishii, volvió a ser protagonista de un escándalo. En medio de la pandemia del coronavirus, fue filmado mientras mantenía un fuerte cruce en la calle con un grupo de empleados públicos que trabajan en el sector de la salud y que reclamaban mejores condiciones laborales. En ese contexto, Ishii sostuvo sin vueltas para dar por cerrada la discusión: “Yo los tengo que cubrir cuando están vendiendo falopa con las ambulancias”.

Según se puede ver en un video que se conoció a través de la cuenta de Twitter de Gastón Cavanagh, reconocido productor del programa de Jorge Lanata, el jefe comunal les advirtió a los trabajadores que si no querían cumplir con las condiciones actuales de trabajo, les iba a “pagar el básico que les corresponde y nada más”.

“Así te lo digo. Yo quiero laburar con los que quieren laburar y tengan ganas de laburar. Los que no quieren laburar, muchachos, tienen libertad de acción. Porque cuando se cagan de hambre, vienen a pedir laburo y yo se los doy. O se mandan una cagada, venden falopa, yo los tengo que cubrir, no los rajé todavía, cuando me están vendiendo falopa con las ambulancias”, reconoció Ishii.

Ishii es uno de los pilares del peronismo en el Conurbano bonaerense: cumple su cuarto mandato como intendente en José C. Paz. Fue presidente del concejo deliberante del partido cuando las dos cámaras legislativas promulgaron el 20 de octubre de 1994 la ley provincial Nº 11.551 que ordenaba dividir el partido de General Sarmiento para fundar el de José C. Paz. Desde entonces fue electo intendente tres veces consecutivas (1999-2003/2003-2007/2007-2011), senador por la provincia de 2013 a 2017, con uso de licencia, y de nuevo jefe municipal desde 2014 hasta la fecha. Ishii y José C.

Hace tres semanas, Ishii pronosticó un panorama caótico a raíz del coronavirus. “Hay que decir que aún no se llegó al pico máximo: no llegó lo peor”, dijo. Y la frase sirvió de preámbulo a la comparación entre la brutal debacle económica, política y social de comienzos de siglo y la coyuntura actual, con el coronavirus y la cuarentena como factor transversal a las necesidades de la gente.“Para fines de agosto vamos a estar como en 2001 aproximadamente. Viví dos saqueos y pienso que la gente va a volver a 2001. A las empresas medianas y a las pymes no les alcanza para nada, por más que las ayuden. Tienen el mismo gasto y se están fundiendo”, dijo Ishii en una entrevista con Jorge Fontevecchia en el diario Perfil.

El escenario de crisis lo remite a 2001. Ishii se mostraba preocupado: gobierna una de los distritos más pobres del conurbano y los más de cien días de aislamiento social, preventivo y obligatorio empezaban a hacer mella en la atmósfera socioeconómica de los más de 354.000 habitantes -según estimación de octubre 2007- distribuidos en los 74 barrios del municipio. “Cuando en 2001 explotó fue por hambre. Salieron a saquear todos los negocios por comida. Hoy la bronca es de la gente que está sin trabajar. Y lo peor es que muchos están con necesidades mucho mayores que en 2001”, consideró.

En el contraste de ambas situaciones límite, encontró una diferencia que lo alarma: la pérdida de respeto hacia las autoridades. “Veo que se está superando una línea: la gente ya no respeta a los funcionarios. Ve todo mal, como si fuera culpa de ellos: del Presidente, del intendente o de un concejal. Les adjudican la situación que tienen”. “Pero vino la pandemia y estamos así”, procuró argumentar, antes de ensayar un razonamiento que esconde una crítica hacia la gestión del gobierno nacional, el actual y el anterior: “No sé si estaríamos mucho mejor sin el coronavirus”.

Tengo una sola fábrica, pero hay 6.500 negocios. Si se funden los negocios, nos quedamos directamente sin fuentes de trabajo. No tenemos playa, no tenemos montaña, realmente tenemos un problema. Y la gente es de clase trabajadora. No trabajar en el distrito implica ir a otros lugares a hacerlo. Se nos complicaba. Muchos hacían changas o trabajaban en una fábrica, que hoy están cerradas. Se está acentuando el problema”, declaró. “La gente de distintas partes del país no aguanta más, no solo en el Conurbano. Se están fundiendo. Quiebran las empresas. La cesación de pagos se generaliza”, desarrolló en esa entrevista.

A su vez, evaluó que en el último año el delito creció entre un 70 y 80 por ciento y que la crisis también se vuelve habitacional: “En este último mes se ve mucha más delincuencia. Reaparecieron los motochorros, que no los teníamos aquí. En José C. Paz no se robó nunca a los bancos. Y hoy encontrás que hay operativos de veinte o treinta motos con gente armada. Estamos trabajando muy fuerte en hacer operativos, porque se está desmadrando y la gente se vuelve intolerante. Tengo filmado, por ejemplo, que hay zonas en las que se toman terrenos o viviendas que María Eugenia Vidal dejó sin terminar. La mayor parte de la gente que está tratando de tomar tierras son extranjeros”.

En la entrevista, Ishii pronunció varias veces la palabra desborde. Teme un colapso y lo expone: “Lamentablemente, en ciertos lugares la policía ya está superada. Todo el segundo cordón del Conurbano está así. Moreno está peor que José C. Paz; Malvinas Argentinas está igual que José C. Paz. La policía está desbordada y deben venir las fuerzas federales. La gente va avanzando y no la van a poder parar. La gente avanza y si vos la dejás va a seguir así”.

Intepretó que este crecimiento exponencial de la delincuencia tiene un punto de inflexión y una relación directa con la liberación de presos en las cárceles con la excusa de evitar infecciones de coronavirus: “Antes estábamos muy tranquilos. Teníamos las mejores estadísticas de la región. Estábamos muy bien. Ahora se nos está desvaneciendo ese logro. Y en otros distritos está igual. Se está poniendo feo”. “La cantidad de presos que se han liberado se nota que están en la calle -agregó-. Al no tener trabajo, al no tener ocupación, reinciden en delinquir. Por eso tienen que salir las fuerzas federales a colaborar. Ya están las fuerzas federales, pero tienen que salir con más énfasis. Tienen que estar presente, si no corremos el peligro de que se produzca un desborde”.

Mario Ishii preveía un pico de contagios para mediados de julio y un pico del malestar social para cuando la disponibilidad de camas de terapia intensiva comience a escasear. En su análisis, volvió a imaginar la situación ante un desborde: “Como intendente tengo la preocupación de que esto se vaya a desbordar en algún momento. ¿Cuándo? Cuando empiecen a aparecer los muertos. Cuando la gente vea a sus muertos, cuando haya gente que no sea atendida en los hospitales porque están desbordados. Allí podremos tener un problema”.

Fuente: INFOBAE