El hijo de una leyenda debutó en la NBA y sorprendió a todos

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Es africano y mide 2,18 metros. Brilla con sus tapas y sus lanzamientos desde la línea de triples.

Manute Bol fue todo un fenómeno en la NBA. Fue uno de los jugadores más altos de la historia (2,29 metros) y, a pesar de su delgadez, se ganó sus minutos en cancha y sus contratos durante los 11 años en los que jugó en la liga estadounidense.

El pivot era extremadamente flaco para su estatura (95 kilos), pero sus largos brazos lo transformaron en un buen reboteador y un mejor taponador. Falleció en 2010, a causa de problemas renales, y con muy pocos recursos, ya que destinó gran parte del dinero que había ganado en su etapa como jugador a causas filantrópicas y a ayudar a campos de refugiados en Sudán, su país.

Hoy, su hijo Bol Bol está en boca de todos. Es que este miércoles, con el inicio de los partidos de preparación de la NBA para completar su campaña, debutó en esa liga en el duelo entre Denver Nuggets y Washington Wizards.

Bol Bol tiene apenas 20 años y 2,18 metros. Como su padre, su contextura física también es muy delgada. Pero cuenta con movimientos mucho más dinámicos y, además, desarrolló un temible tiro externo que es muy difícil de defender.

El joven jugador, también nacido en Sudán, apenas jugó una temporada en el básquet universitario de la NCAA y fue elegido por los Nuggets en la posición 44 de la segunda ronda del draft. La razón por la que no fue elegido en una posición más alta es por los problemas físicos que suele arrastrar: su falta de kilos y una lesión que lo tuvo a mal traer en uno de sus tobillos.