Juan Simón: «El equipo del 90′ pagó el precio de haber arruinado una final europea»

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El ex futbolista recodó además que Maradona era «una piedra en el zapato» para la conducción de la FIFA, caso contrario se hubieran quedado con el título.

El ex futbolista Juan Ernesto Simón, figura del seleccionado de la Argentina que fue subcampeón del mundo en Italia 1990, consideró hoy que ese equipo pagó en la definición que perdió con Alemania 1-0 «el precio de haber arruinado una final europea» y recodó además que el astro Diego Armando Maradona era «una piedra en el zapato» para la conducción de la FIFA, caso contrario se hubieran quedado con el título.

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“En esa final se dio todo para que no fuéramos campeones. Un penal en contra que 30 años después me sigue dejando dudas, otro a favor no cobrado, un equipo que llegó diezmado por lesiones y suspensiones, estoy convencido que pagamos el precio de haber arruinado una final europea como quería la FIFA, y que Diego era una piedra en el zapato para ellos», recordó el ex marcador central en una entrevista que concedió a Télam.

Simón, nacido en Rosario hace 60 años, jugó los siete partidos de Argentina en la Copa celebrada en Italia y recuerda con claridad el polémico penal en contra que cobró el árbitro mexicano Edgardo Codesal a cinco minutos del final del partido ante Alemania, por una supuesta infracción de Roberto Sensini a Rudi Voller, que Andreas Brehme cambió por gol y así los alemanes se llevaron el triunfo ajustado por 1-0.

“Ese penal fue llamativo, no se puede cobrar una falta dudosa en ese momento y con la importancia que tenía el partido. Hubo una infracción adentro del área de Mattheus contra Calderón clarísima en la que Codesal estaba parado a un metro de la jugada y dejó pasar, pero en la que nos cobró en contra estaba ubicado como a 25 metros, está claro que Argentina arruinó un gran negocio», enfatizó Simón, retirado en 1994 con la camiseta de Boca.

El ex futbolista inició su carrera en Newell’s y luego emigró a Francia para jugar en Mónaco y Racing de Estrasburgo, más tarde regresó al país para vestir la camiseta de Boca, donde alcanzó un nivel superlativo que le valió la citación al seleccionado que llegó a la final en Italia.

En ese Mundial, Argentina había dejado en el camino al anfitrión en semifinales y ese triunfo, en definición por penales tras igualar 1-1 al cabo de los 90 minutos, privó al mundo de una final europea entre italianos y alemanes.