La noche mágica de Ginóbili

El 28 de marzo de 2019 quedará para siempre en la memoria de los argentinos que aman el deporte, pero sobre todo en los recuerdos de Emanuel Ginóbili, el gran protagonista de la jornada.

Su leyenda obligó a San Antonio Spurs a que retirara su camiseta 20, con la que ganó cuatro anillos de NBA y se adueñó de varios récords. La noche empezó con victoria de los texanos por 116-110 sobre Cleveland Cavaliers, aunque en el entretiempo hubo una mesa redonda con Adrián Paenza como moderador e integrantes de la Generación Dorada contando anécdotas que describieron a Manu como ser humano. Luis Scola, Fabricio Oberto, Andrés Nocioni, Alejandro Montecchia, Pepe Sánchez, Pablo Prigioni y Gabriel Fernández contaron historias con el bahiense en aviones, habitaciones de hotel y mucho más.

Luego llegó el momento más esperado. De un lado, Sean Elliott como presentador y excompañeros de Emanuel; del otro, el argentino junto con sus hijos y su esposa. Tony Parker no se guardó elogios: “Yo no sería el jugador que soy si vos no hubieses sido mi compañero. Eras una gran inspiración para mí todos los días. Era contagioso. Y me ayudaste a convertirme en un mejor jugador solamente jugando con vos. Y gracias a la pasión que tenías cada noche”. Quien tampoco escatimó en palabras de cariño fue Fabri Oberto. “Una mañana me despertó a las 10 para llamarme y me contó que se retiraba, y lloramos juntos. Ganamos todo juntos, pero lo más importante que viví con el fue mi operación del corazón. El estuvo siempre conmigo a mi lado. Así se describe lo grande que es como amigo y como persona”, dijo en medio de una fuerte emoción que acabó con un abrazo entre ambos. Gregg Popovich también conmovió a todos: “Nada hubiese sucedido sin Manu, no habríamos ganado ningún título sin él. Su deseo de ganar, la forma de exigirse. Le gustaba la competencia, pero lo que más le importa y motiva es su familia. Gracias. Te amo, Manu“. Tim Duncan cerró los testimonios por parte de los Spurs: “Fuiste un visionario, te anticipabas a lo que se venía, sabías lo que iba a pasar”. Pero claro que la noche siguió y fue con el discurso del protagonista homenajeado. Manu tomó el micrófono, habló de San Antonio, agradeció y se mostró conmovido, aunque con mayor firmeza que cuando escuchaba las lindas palabras que le dedicaban. El bahiense se mostró algo nervioso, moviéndose de un lado a otro para descargar tensiones, pero con una prosa fluida, mezclando su español con su perfecto inglés. Saludó a sus padres: “No sé en qué parte del estadio están, pero es mejor no tenerlos cara a cara porque me emocionaría mucho más”. En medio de su relato se divirtió con sus hijos (Nicola, Dante y Luca), dando a entender que tomarían noción de lo que estaba sucediendo recién en algunos años. Y se quebró al hablar de Marianela, su esposa, a quien conoce hace más de 20 años: “Gracias por bancarme en todas mis locuras, en los veranos sin vacaciones, en todo. Sin vos, nada habría sido posible”. Fuente: www.canalnet.tv