La Justicia confirmó que el pediatra acusado de pedofilia fotografió a dos nenas dentro del Garrahan

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Así se detalla en la resolución que firmó la jueza penal, contravencional y de faltas porteña María Laura Martínez Vega. A raíz de ello, la policía allanó este viernes el hospital

Ayer, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el vicejefe de gobierno de la Ciudad, Diego Santilli, deslizaron en conferencia de prensa que parte del material secuestrado a Ricardo Russo, el pediatra acusado de producir y distribuir pornografía infantil, podría haber sido grabado en hospitales o sanatorios. Algo similar ya habían anticipado los investigadores tras la detención del miércoles, cuando apuntaron que en algunas imágenes se veían camillas.

Horas más tarde y ya casi sobre el cierre del jueves, la presunción se certificó. La resolución que firmó la jueza penal, contravencional y de faltas porteña María Laura Martínez Vega, indica que el médico tomó «nueve fotografías a dos niñas que aún no fueron identificadas en el interior del hospital pediátrico Garrahan», informaron fuentes judiciales a Télam. Para la fiscal Daniela Dupuy, a cargo de la investigación, no hay dudas.

A raíz de ello, la fiscal ordenó allanar este viernes el centro de salud ubicado en el barrio de Parque Patricios. Personal de la Dirección de Delitos Tecnológicos de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires «buscan en las oficinas de Russo elementos electrónicos para pericias. Sacan fotos para constatar si son los lugares donde se filmaron las imágenes», apuntaron fuentes policiales a Infobae.

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Las fotografías que tenía el médico en su poder fueron geolocalizadas por su teléfono celular, que fue secuestrado el martes pasado al momento de la detención. Se tomaron el 24 de noviembre de 2015, de acuerdo a lo que comunicó Dupuy, quien detalló además que entre febrero y agosto de 2018, Russo «facilitó» para su descarga «270 videos con contenido pornográfico».

Luego de una extensa audiencia con el médico detenido y su defensor oficial, la magistrada Martínez Vega accedió al pedido de prisión preventiva que había solicitado la fiscal Dupuy y Russo quedó detenido, bajo la imputación de «tenencia con fines de distribución, facilitación, distribución y producción de pornografía infantil».

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El pediatra está acusado de integrar una red internacional de pedofilia que producía y distribuía videos y fotos por internet. La investigación se activó en noviembre de 2018 a partir de una alerta de seguridad que surgió en los Estados Unidos. Desde ese momento se hizo un trabajo silencioso que incluyó el rastreo de direcciones IP que habían sido detectadas intercambiando material en la deep web (internet profunda).

El caso incluyó operativos en simultáneo en Brasil y la Argentina. Uno de ellos fue el 22 de noviembre de 2018 en la casa de Russo. Allí, Gendarmería Nacional incautó material comprometedor de fotos y videos que incluía imágenes de varones y mujeres por igual, bebés de seis meses, adolescentes. En total, son tres terabytes (unidad de medida informática) de información repartidos en CPU, discos rígidos, soportes físicos -CD, DVD, Blu-Ray- y cámaras fotográficas. Además, se encontraron armas de fuego.

El médico fue detenido el último martes por la tarde por efectivos de la dirección general de Prevención e Investigación de Delitos Tecnológicos y la división Ciberdelitos Contra la Infancia Niñez y Adolescencia de la Policía de la Ciudad. Lo abordaron en el estacionamiento del Garrahan, cuando salía de cumplir funciones laborales.

Russo tiene 55 años y cumplía funciones en el centro médico de pediatría desde 2007. Se desempeñaba como jefe en las áreas de Inmunología y Reumatología. Las autoridades del hospital Garrahan emitieron dos comunicados en los que informaron la decisión de apartar del cargo al acusado y de presentarse la institución como querellante ante la Justicia.

La noticia generó sorpresa y estupor en el entorno del detenido. Familiares, vecinos y compañeros de trabajo manifestaron a Infobae que Russo era «una persona de 10» y «muy reservada». Ellos todavía no logran asociar al hombre solidario, respetuoso y formado que conocían (o creían conocer) con el monstruoso perfil que investiga la Justicia.