FEMEBA certificó dos proyectos saladillenses de cicladores mecánicos, que servirán para paliar la emergencia sanitaria

La Federación Médica de la provincia de Buenos Aires (FEMEBA) testeó y certificó el funcionamiento de dos proyectos de respiradores mecánicos para uso en pacientes de baja complejidad, obras de la empresa Argus (de Gustavo Closs y Armando Greco) y de Metalmecánica Zenobi (de Juan Zenobi). En las próximas semanas buscarán la certificación de la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA) y de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), para incluso poder comercializarlos.

El Subsecretario de Desarrollo Local del Municipio, Tomás Chaime, se mostró orgulloso de la innovación y sensibilidad de los emprendedores saladillenses, para poner su desarrollo al servicio de la emergencia sanitaria. En líneas generales, los proyectos se tratan de cicladores de aire mecánicos con bajo costo de producción, y materia prima de industria nacional, que servirán para pacientes de baja complejidad.

Según contó Chaime, el proyecto de Greco y Closs “fue testeado por FEMEBA, que es quien certifica básicamente que hace lo que dicen que hace. El paso posterior, en lo que los vamos a ayudar, es en una certificación más profunda sobre los temas técnicos y funcionales, ante una asociación que se llama AAARBA, que te abre las puertas para presentarlo en ANMAT. Juan Zenobi ya obtuvo este certificado y dio un paso importante”.

Chaime, además, aclaró que los proyectos “nacieron como una especie de herramientas por si llegara a pasar lo peor. Hasta ahora, gracias al sistema y al cuidado de la gente, no está pasando: si llega a pasar, la idea es tener preparados en Saladillo un acople más. No son lo mismo que los respiradores del hospital, claramente, pero sí te dan una ayuda para en algunos casos liberar respiradores. Todos sabemos que, además del Covid, hay un montón de enfermedades que siguen. En los casos más leves se podría utilizar alguno de estos –cicladores-”.

“Nos pondría en un lugar no sé si de vanguardia pero sí de desarrollo. En principio eran unas máquinas que apretaban un ambú, y ahora tienen sistemas de control electrónico con sensores: te miden constantemente la presión, te lo calibran, tienen sistemas de alarma… Se podría armar algo de no muy alto costo para el sistema de salud que podría dar una respuesta importante”, sumó Chaime.