En Saladillo, un feedlot abre el camino a la sustentabilidad con pisos de hormigón y techo para los bovinos

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El Grupo Riccillo construyó dos galpones para engordar 3.000 vacunos cada uno. Y el objetivo a futuro es que los efluentes alimenten una planta de biogás.

Antonio Riccillo no es un desconocido para el sector agropecuario. Desde 1990, cuando se inició en la actividad con una granja de cerdos, continúa invirtiendo y buscando la integración vertical en todo lo que emprende.

Con el correr de los años, a la producción porcina le sumó la de carne vacuna y más tarde, la de pollo, incluyendo tres plantas de alimento balanceado abastecidas por las 4.000 hectáreas (entre propias y alquiladas) que siembra de soja, maíz, cebada y sorgo.

Y eso no es todo. Las novedades continúan. Recientemente, construyó dos galpones totalmente estabulados de 9.000 metros cuadrados cada uno para asegurar el bienestar y confort de los animales que ingresan al feedlot. Y por otro lado, espera inaugurar dos plantas de bioenergía alimentada por los desechos de los animales. Economía circular en todo su esplendor.

Los dos galpones sobresalen de los feedlots a cielo abierto por sus beneficios. El objetivo es llegar a cinco en total.

Los dos galpones sobresalen de los feedlots a cielo abierto por sus beneficios. El objetivo es llegar a cinco en total.

El Grupo Riccillo, el cual Antonio y su hijo, también llamado Antonio, presiden, sitúa su producción entre las localidades bonaerenses de Saladillo y General Alvear y agrupa a 6 empresas que conformó, con distinto grado accionario, junto a socios del sector.

Los inicios del Grupo se remontan a los 90 cuando empezó con la producción de cerdos, el fuerte de la empresa. Actualmente, posee dos granjas de 2.500 madres cada una donde realiza ciclo completo.

Comercializa la carne de cerdo en el mercado interno mayoritariamente y participa en un consorcio exportador. “No podemos abandonar a nuestro principal cliente en el mercado local. La exportación tendría que ser en base a una mayor producción y ahí es donde está el cuello de botella de este sector”, sostuvo Antonio Riccillo (P) en una charla con Clarín Rural.

Los porcinos son el negocio más fuerte del Grupo. Tienen 5.000 madres.

Los porcinos son el negocio más fuerte del Grupo. Tienen 5.000 madres.

Según contó, en los últimos 10 años han mantenido un crecimiento lo que les posibilitó duplicar el número de madres. “El cerdo tiene un horizonte interesante pero la producción en Argentina tiene un estancamiento porque para crecer hay que hacer una inversión grande y esto requiere de financiación, que no la hay en estos momentos”, reconoció.

En este sentido, destacó que es auspicioso la apertura del mercado de China para la carne local. Sin embargo, remarcó que para poder transformarse en un importante jugador en el mercado porcino a nivel mundial, hay que crecer y mucho.

“Tenemos una oportunidad inmejorable con esta demanda mundial, que durará hasta que se normalice la situación, pero es importante desarrollar al sector con una base sólida”, destacó.

Antonio (h) y Antonio (p) Riccillo en el feedlot con techo. AMbos manejen el grupo que comprende 6 empresas.

Antonio (h) y Antonio (p) Riccillo en el feedlot con techo. AMbos manejen el grupo que comprende 6 empresas.

De todas maneras, el objetivo de la empresa es seguir aumentando en la cantidad de granjas. “La mentalidad del campo es siempre ir un paso más en la inversión. Estamos muy lejos de las leliq, plazos fijos o inversiones en el exterior”, aclaró.

Otro de los negocios del Grupo Riccillo es el engorde a corral de vacunos. Se introdujo en 1991 y fue transitando por diferentes etapas hasta llegar a ser reconocidos en el país en el servicio de hotelería que brinda, albergando por año entre 50.000 y 70.000 animales y recientemente fue habilitado para exportar a la Unión Europea en la Cuota 481.

Y ahora, sumó más tecnología. A fines de diciembre de 2019 habilitó un galpón estabulado de 9.000 metros cuadrados con capacidad para 3.000 animales para mercado interno o 2.000 gordos para exportación.

Ingreso de los vacunos a los establos.

Ingreso de los vacunos a los establos.

“Le copiamos la idea a Héctor Huergo (Responsable de Contenidos Hub Rural Grupo Clarín) que siempre pregonaba que los vacunos deberían contar con galpones similares a los cerdos. Y viendo en el mundo, buscándole la vuelta, se nos ocurrió este tipo de galpones que comenzamos la construcción hace dos años y medio”, describió sobre los inicios de la iniciativa.

El galpón fue construido con piso de hormigón bajo un sistema de limpieza de strapless (barredor) totalmente automatizada. Los techos, que son de chapa galvanizada, están a una altura prudente con una abertura en el medio. Y tienen aislación con poliuretano de un pulgar de espesor, que lo hace térmico tanto en invierno como en verano. Y van a agregar un sistema para la dispersión de agua. Según anticipó, no lo usarán frecuentemente porque más allá del calor de este verano, “el confort del animal fue extraordinario”.

“Los números son muy sorprendentes”, se entusiasmó Riccillo. Si bien todavía están analizando los datos porque quieren cumplir los 60 días de uso para validarlos, adelantó que un animal engorda dos kilos diarios. “Hicimos foco en el bienestar y el confort del animal, entonces, come y convierte”, apuntó.

El mes próximo habilitarán otro galpón de iguales dimensiones y hay en agenda la construcción de 3 más.

Según precisó, la inversión de cada galpón rondó el millón de dólares. “ Nuestros 2.000 terneros que producimos por año los transformamos en hormigón y galpones. Ahora, esperamos que con el tiempo ir recuperándolos”, destacó Riccillo.

La planta de crushing de soja por dentro.

La planta de crushing de soja por dentro.

La tercer carne que producen es la aviar desde 2012. Surgió como otra alternativa para producir proteína animal (ya estaban produciendo carne de cerdo y vacuna) para aprovechar y potenciar las tres plantas de alimento balanceado que poseen ya que gran parte del costo en pollo y cerdo tiene que que ver con el expeller y el extrusado.

Posee 6 granjas avícolas con capacidad para 500.000 aves. La finalidad es engordar pollos parrilleros. “No estamos integrados sino que vendemos directamente a diferentes compradores”, comentó.

Pero en los últimos años, relató, no han sido buenos para la avicultura. “Estamos pasando un momento crítico. Hace una semana vendimos el pollo vivo a 41 pesos el kilo y sale 53 pesos producirlo. A total quebranto”, indicó.

Producen pollos parrilleros pero el negocio está en caída.

Producen pollos parrilleros pero el negocio está en caída.

Ahora bien, las tres plantas de alimento balanceado que poseen son fundamentales para la estructura de la producción de las tres proteínas animales: una es destinada para para cerdo y pollo, otra para cerdo solamente, y la tercera, para el engorde a corral.

“La alimentación en el feedlot es bastante particular porque al maíz le hacemos un tratamiento de humectación (tempering) un día antes de procesarlo. El grano recibe una aspersión de agua mezclada con una dosis de ácido propiónico y se macera 24 horas. Luego, una roladora estalla el grano de maíz en varias partes y así se incorpora al mixer para que el maíz exprese su potencial”, explicó.

Estas tres plantas de alimento balanceado son abastecidas por las 4.000 hectáreas que siembra el Grupo entre campo propios y alquilados. “Producimos los cultivos que fundamentalmente consumimos: maíz y soja, que ocupan el 80% del área, y cebada y sorgo”, comentó.

En este sentido, relató que se están volcando al maíz tardío porque se desarrolla de forma correcta en aquella zona. “Del área de maíz que sembramos, el 70% siempre lo hacemos más tarde, esquivando las heladas de noviembre y la seca de enero”, sostuvo.

No obstante, con el esquema productivo que abarca el Grupo Riccillo, no alcanza a autoabastecerse y necesitan comprar más insumos a terceros durante todo el año.

Y para cerrar este círculo de integración vertical, tienen dos proyectos de bioenergía dentro del Plan Renovar 2.0.

El primero de ellos, situado en General Alvear, está en la etapa final y el objetivo es que sea inaugurada a fines de marzo/principios de abril. Tendrá 1MW de potencia y será alimentada con efluentes porcinos, cama de pollos y silos de maíz o sorgo.

La planta de bioenergía producirá 1 MW con residuos de animales.

La planta de bioenergía producirá 1 MW con residuos de animales.

El segundo proyecto es más ambicioso, de 2 MW, que será alimentado por todos los efluentes del feedlot y del porcino. Pero por el momento esta idea está paralizada por falta de financiamiento. “Espero que con el nuevo Gobierno podamos llevarlo a cabo”, manifestó.

Y a todo esto, se suma la iniciativa plan de transformar el residuo que queda del biogás en biofertilizante y comercializarlo. “Es un negocio espectacular en el mundo”, consideró.

Integración vertical, economía circular, bioeconomía, muchos conceptos para un ambicioso proyecto. “El objetivo principal es la consolidación de un clúster productivo que pase por la integración y el agregado de valor en todas las etapas de la producción, generando negocios, desarrollo y puestos de trabajo genuinos”, cerró Riccillo. 

Por: Esteban Fuentes

Fuente: www.clarin.com