Más de 100 docentes y profesionales de la salud participaron de una jornada de Inclusión Escolar

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Magalí Malak y Melisa Jamut organizaron una jornada de Inclusión Escolar a cargo de la disertante Lucila Vidal, Profesora de Educación Especial con especialización en discapacitados mentales y sociales. Participaron 103 docentes y profesionales de la salud: “Este curso no aporta puntaje, tiene muchísimo valor que ellos estén acá”, aseguró Malak, quien además habló en exclusiva con ABC Saladillo sobre los principales puntos de la jornada y remarcó: “Si desde la Educación Especial -justamente- hablan de cura, estos espacios tienen que estar habilitados”.

Como aseguró Malak, la jornada surgió a raíz de “la desinformación con respecto a niños con desafíos en el desarrollo que tienen el derecho de estar escolarizados en una escuela pública y de calidad. Vemos que desde los propios docentes surge esto de: ‘¿cómo adapto los contenidos, estoy preparada para esto?’”.

“Siempre se atribuye a que los nenes con desafíos en el desarrollo tienen que ir a escuelas especiales, y hoy tenemos una normativa y una resolución que dice todo lo contrario”, agregó la docente.

Luego, Malak habló sobre la necesidad de construir ‘un traje a medida’ para cada niño: un equipo interdisciplinario en los que participe un psicólogo, psicopedagoga, fonoaudióloga, terapista ocupacional, entre otros. “Se confecciona un PPI (Proyecto Pedagógico Individual), no necesariamente tiene que estar matriculado el nene para tenerlo. Hoy en día la doble matrícula no se usa, el nene va a escuelas convencionales, sea el desafío sea que sea”.

Luego, continuó: “Por ejemplo la condición del espectro autista: se dice que es una manera de ver el mundo; una manera distinta de ver y percibir el mundo y no por eso es mejor o peor. Nosotros, que somos neurotípicos, tenemos una manera de verlo, pero también hay un espectro en todos nosotros porque no vemos las cosas de la misma manera”.

“Hay que desmitificar el autismo. El autismo no es un nene o adolescente mirando un punto fijo en una esquina. Esto es un espectro, vos tenés desde lo verbal hasta lo no verbal, y lo no verbal no tiene lenguaje pero se comunica de alguna manera: las claves visuales, ordenadores, comunicadores…”, agregó Magalí, quien además continuó: “Acá no estamos hablando de cura porque no es una enfermedad: duele como familia y docente que quieran curar a alguien que tiene otra manera de ver el mundo”.

Además, Malak remarcó la necesidad de un lenguaje “más amable”: “Especiales no, especiales son las pizzas. Tienen una condición diferente”.