“Se trabaja con muchísima seriedad, responsabilidad y amorosidad”, admite la responsable del Hogar de Ancianos y pensiones, Cecilia Romero

Foto: archivo

En este contexto de pandemia por Covid-19, los adultos mayores representan una de las mayores preocupaciones no sólo por su alto riesgo de contagio, sino también por las consecuencias del aislamiento social. En este sentido, los geriátricos, pensiones geriátricas y hogares de ancianos se encuentran ante el desafío y responsabilidad de cuidar y entretener a este grupo tan vulnerable de la sociedad.

Es por eso que ABC Saladillo consultó sobre la situación en Saladillo a Cecilia Romero, la responsable de las capacitaciones a dueños y trabajadores de las pensiones y Hogar de Ancianos, con acompañamiento y visitas permanentes, de la Subsecretaría de Salud y la de Desarrollo Humano.

En principio, Romero fue consultada por los protocolos de salud adoptados, y explicó que los de la Provincia de Buenos Aires regulan los geriátricos, por lo que adaptó dicho protocolo a su especificidad, ya que no hay geriátricos como tal.

A propósito de esa distinción, Cecilia explicó: “Los geriátricos tienen otra estructura, tratamientos en determinadas patologías y rehabilitación cuando es necesario; servicio médico permanente y enfermería. En Saladillo lo que hay son pensiones geriátricas que dan cama, comida y cuidados específicos para adultos mayores”.

Acerca de una posible llegada del virus a Saladillo, Romero admitió: “Más que preocuparme, nos estamos ocupando con seriedad y responsabilidad preventivamente. Todos los días visito alguna de las pensiones, converso con los responsables, pregunto si necesitan algo (hemos provisto desde la Subecretaría de Salud, de barbijos, alcohol, guantes descartables), converso con los ancianos y, fundamentalmente, refuerzo en el personal el no bajar la guardia (dado que Saladillo se encuentra en una situación privilegiada en cuanto a la propagación del virus)”.

“Cabe destacar que, tanto las Pensiones como el Hogar, están trabajando con muchísima seriedad, responsabilidad y amorosidad frente a esta nueva y desconocida situación. Desde la implementación de la cuarentena, los ancianos no pueden salir ni recibir visitas. Es una situación difícil de sostener; sobre todo para quienes estaban acostumbrados a otro modo de vivir en estos lugares”, agregó Romero, en ese sentido.

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Haciendo referencia a la imposibilidad de recibir visitas, Cecilia contó: “Las visitas se han reemplazado por videollamadas, mensajes y grupos de WhatsApp con familiares. Los responsables de cuidarlos están muy atentos a cualquier cambio de ánimo que puedan sufrir a causa del aislamiento.También se fomenta alguna actividad (jugar a las cartas, lotería, mirar revistas, pintar mandalas, hacer sopa de letras, tejido, etc.) para motivarlos en este momento especial”.