Una mujer denunció brutal golpiza de su ex y maltrato policial: “No me socorrió: me maltrató y me dejó donde el agresor siguió golpéandome”

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Una mujer de identidad reservada, con el apoyo de las Madres de Pañuelo Amarillo, asegura haber sido brutalmente golpeada por su ex pareja, y denuncia que al momento de intervenir el personal policial “permitieron que el agresor se retire, me esposaron, me agredieron verbal y físicamente y me llevaron detenida desde las 2:00 hasta las 8:00”.

En principio, la mujer contó: “En la madrugada del lunes me encuentro en discusión con mi ex pareja, una persona violenta que cada vez que discutimos se pone cada vez más agresivo. Me estaba golpeando bruscamente, y en un momento me encuentro con cinco policías femeninas y un masculino en mi casa. Permitieron que él se retire, me esposaron, empezaron a agredirme verbal y físicamente y me llevan detenida desde las 2:00 hasta las 8:00. Yo estaba descalza y en short”.

Luego, sumó: “Estoy toda marcada, ellos vieron mi estado; estaba en un estado de shock, muy nerviosa, no sabía de qué manera pedir ayuda, les quise contar y no me escucharon. Me esposaron muy fuerte. No sé cómo aparecieron ahí los policías, lo que sé es que fueron en contra mío porque no preguntaron ni nada, dejaron que mi agresor se fuera y fueron contra mí. Lo único que no paraban de hacer era agredirme verbal y físicamente, de manera que cada vez estaba en mayor estado de shock”.

“Les pedí si me podían acercar a mi domicilio, porque me dolía el cuerpo, tenía frío y sueño, estaba descalza; me llevó un oficial masculino con una femenina, que fue una de las que me trató pésimo como mujer, como persona. Llego a mi casa y me encuentro con mi ex pareja, mi agresor, donde me sigue golpeando cada vez más bruscamente hasta quedarme tirada en la cama, él no me dejaba levantar”, continuó la mujer.

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Cuando fue consultada por su ex pareja, la joven aseguró que “no apareció más, ellos –los policías- en ningún momento lo buscaron”, y anadió: “Se ve que se sintió expuesto porque sabía que todas las mañanas alguna amiga pasa a verme cómo estoy, porque esta situación se repite desde hace dos años y yo estoy cada vez peor. El domingo me di cuenta que mi vida estaba en riesgo. Pasó mi amiga y me encontró tirada, yo no me podía mover porque los golpes estaban a la vista, la policía me vio los golpes y en ningún momento me preguntó qué me había pasado. No me socorrieron, todo lo contrario: me maltrataron y me dejaron en mi casa donde el agresor me esperó y me siguió golpeando”.

Por último, la mujer relató que “el lunes por la mañana, mi amiga de Pañuelo Amarillo me convence a hacer la denuncia en la Comisaría de la Mujer. Yo no quería ir, porque tenía miedo de volver a encontrarme con esta femenina y me volvieran a maltratar. Pero me encontré con gente diferente, que me escuchó, me brindó apoyo. Radicaron la denuncia y hoy estoy acá. Les quiero agradecer la manera que me trataron”.

Luego, las representantes de la agrupación Madres del Pañuelo Amarillo agregaron: “No entendemos por qué la policía me agredió verbalmente y físicamente. Así no es el manejo de la policía, menos con una mujer tan brutalmente golpeada. En vez de acompañarla, la agredieron, la insultaron, la esposaron, la trataron como si fuera una basura y dejaron al agresor en la casa mientras a ella se la llevaron esposada, y el agresor volvió a pegarle otra vez”.

En este sentido, contaron que las mujeres policías “la denigraron en todo momento diciéndole que era una sucia, una p*ta, que se cansó de ir a la Comisaría con la madre, recordándole momentos en los que ella iba a denunciar llorando a la Comisaría, riéndosele en la cara”.

Las mujeres aseguran que la policía esposó y se llevó a la mujer golpeada porque “se resistió a la autoridad, por eso se la llevaron. ¿De qué me están hablando? Una chica toda golpeada”. Además, agregaron que “está la denuncia penal hecha contra la policía” y preguntaron: “¿Qué pasa mujeres policías? Nosotras somos mujeres también, ¿cómo nos van a tratar de esa manera?”.

“¿Qué tenemos que esperar, que muera para decir que hubo un femicidio más? Sentimos que, desde las instituciones de Saladillo que nos tendrían que cuidar, ninguna nos cuida en ningún orden. Siempre se desampara a la víctima, se la deja expuesta. Mañana se cruza al agresor y ¿quién la protege? No podemos llamar a la policía porque tampoco nos protegen”, cerraron.