
El 12 de diciembre de 1968, en Tokio, Japón, se escribía una gloriosa página del deporte argentino, ese día, se consagraba campeón mundial de boxeo Nicolino Locce. Este mendocino oriundo de Tunuyán, comenzó su carrera amateur a los 8 años en el Mocoroa Boxing Club con su primer maestro Francisco Paco Bermúdez. Luego de 127 peleas de las cuales ganó 122 se convirtió en profesional en diciembre de 1958. Sucesivamente fue campeón Mendocino, argentino y Sudamericano, siempre en la categoría «Livianos».
Su fama de esquivar fácilmente los golpes con sus movimientos de cintura le valió el apodo de «Intocable». Su gran oportunidad llegó cuando accedió a pelear por el título mundial de los welter junior contra el Hawaiano Paul Fujii. La cita fue el 12 de diciembre de 1968 en el Kuramae Sumo Stadium. Junto con su sus colabores Tito Lectoure y Francisco Bermúdez decidieron salir a demoler físicamente a Fujii. Nicolino hizo honor a su fama y no dejó que su rival conectara los golpes, a medida que pasaban los Rounds, el hawaiano veía como su esfuerzo era inútil. Cansado de revolear golpes al aire, Fujii vio como a partir del octavo Round, Locce ya no solo defendía, sino que contra atacaba. En el noveno Round, Nicolino le propinó una golpiza inigualable, si bien a Fujii lo salvó la campana, decidió no salir al décimo Round. Locce se consagraba campeón mundial en el mismo escenario que Pascual Pérez y Horacio Accavallo, escribiendo una nueva página de gloria para el boxeo argentino. Defendió exitosamente su corona en 5 oportunidades, perdiendo en la sexta defensa contra el Panameño Alfonzo Frazer. Abandonó el boxeo en 1975 y se fue a vivir a su querida Mendoza. En el año 2003 ingresa al Salón Internacional de la Fama del Boxeo junto a George Foreman y en 2004 se le entrega definitivamente el cinturón original de su pelea de 1968. Nicolino falleció el 7 de septiembre de 2005, Las Heras, Mendoza.








