17 de noviembre: Día Internacional del Bebé nacido Prematuro

Cada año, nacen en la Argentina 7.500 niños con un peso igual o inferior a los 1.500 g, lo que representa en promedio 20 bebés por día, de los cuales lamentablemente se estima que solo vivirá 1 de cada 2. La cifra surge de los últimos datos disponibles de la Dirección de Estadísticas e Información de Salud y Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación correspondientes al año 2015

Por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 17 de noviembre se conmemora el Día Internacional del Bebé nacido Prematuro. Según esta organización, cada año nacen unos 15 millones de niños prematuros en el mundo, es decir más de 1 de cada 10, siendo el 60% de ellos de África subsahariana y Asia meridional. Por este motivo, es muy importante generar conciencia acerca de la prematurez en el embarazo.

Según datos de la OMS, cada año mueren cerca de 1 millón de niños nacidos antes de término. Se calcula que tres cuartas partes de esos niños podrían sobrevivir si tuvieran acceso a cuidados eficaces, en Unidades Neonatales provistas de personal y tecnología acorde a las necesidades de este grupo de bebés. Aunque en los países de ingresos altos también ocurren partos prematuros, en ellos la supervivencia es mayor.

Los riesgos asociados a un nacimiento antes de lo previsto, varían de acuerdo a cada caso, pero según Rodríguez, cuanto menor es la edad gestacional mayor es el riesgo en el crecimiento y desarrollo a corto y largo plazo. A la vez, cuando el bebe padece una restricción del crecimiento intrauterino su crecimiento, para equipararse con los nenes de su misma edad, lleva tiempo. El apoyo familiar durante los primeros años de vida es fundamental para acompañar en forma efectiva el neurodesarrollo.

Para modificar esta tendencia, los especialistas de la Sociedad Argentina de Pediatría destacan la importancia de prevenir la prematurez y de regionalizar la atención perinatal, que es aquella que abarca no solo el parto sino el período inmediatamente anterior y posterior, incluyendo tanto a la mamá como al recién nacido. Si bien en líneas generales se ha logrado reducir la mortalidad infantil (entendida como aquella que se produce antes del primer año de vida), todavía el nivel es elevado, alcanzando a 9,7 niños por cada mil nacidos vivos. De ellos, 3 de cada 4 decesos se producen en los primeros 28 días de vida; un 50 por ciento debido a malformaciones congénitas y el 50 por ciento restante por prematurez. Desde la SAP ponen el foco en que ‘la gran mayoría de las muertes por prematurez son prevenibles’.

Una de las principales medidas recomendadas por los especialistas de la SAP consiste en universalizar el aprendizaje de técnicas de resucitación cardiopulmonar (RCP) en todo el equipo de profesionales afectado a la atención médica de la mamá y del recién nacido. Entre el personal de salud abocado a la atención perinatal de los casos de prematurez se encuentran fundamentalmente el médico obstetra, la obstétrica (partera), el neonatólogo y el personal de enfermería especializado.

Entre las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para mejorar la calidad de la atención perinatal para reducir las complicaciones del embarazo y las muertes perinatales, se incluyen[2]:

-Un modelo de atención durante el embarazo que incluya 8 (ocho) contactos con el sistema sanitario.

-El asesoramiento sobre los hábitos de alimentación saludables y el mantenimiento de la actividad física durante el embarazo.

-La administración diaria por vía oral a las embarazadas de un suplemento que contenga entre 30 y 60 mg de hierro elemental y 400 µg (0,4 mg) de ácido fólico para prevenir la anemia materna, la sepsis puerperal, la insuficiencia ponderal (malnutrición) al nacer y el parto prematuro.