Alerta “cuento del tío”, ahora con el Quini 6

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La aparición en Azul y ciudades de la región de nuevas estafas bajo la modalidad conocida como «cuento del tío» pone una vez más en primera plana al accionar de sujetos que cometen este tipo de ilícitos. También, ha llevado a la Policía a volver a alertar a la población local, para de esa manera prevenir y evitar que estos hechos se consumen.

Al hombre en Tapalqué , le hicieron creer, también por medio de una comunicación telefónica que recibió en su domicilio, que había ganado un premio correspondiente al Quini 6.

 

Pero ese mismo sujeto que lo llamó le dijo que para cobrar ese premio tenía que realizar un depósito bancario.

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Durante esa comunicación telefónica el damnificado -un hombre de 58 años al que voceros policiales identificaron como Juan Julio Herrera- el mismo día de recibido el llamado, el jueves de la semana pasada, sin sospechar que estaba siendo engañado depositó en un banco de Tapalqué una suma de dinero. Y al día siguiente hizo lo propio, nuevamente, en la misma entidad bancaria.

 

Pero después, al darse cuenta de que ese premio era trucho y había sido engañado con este «cuento del tío», el lunes que pasó concurrió a la Estación de Policía Comunal a radicar una denuncia por esta estafa.

 

 

 

LO QUE HAY QUE SABER

 

«Estar alerta, cortar esas comunicaciones telefónicas que se reciben y no abrir la puerta a desconocidos» forman parte de los consejos que habitualmente se dan a conocer desde la Policía a los ciudadanos para evitar convertirse en víctimas de estafas mediante la modalidad conocida como «cuento del tío».

 

Además, en caso de que esos llamados se reciban hay que informarlos inmediatamente al 911, el Teléfono de Emergencias de la Policía.

 

Esas comunicaciones se efectúan generalmente a teléfonos fijos y quienes terminan convirtiéndose en víctimas de estos hechos suelen ser personas pertenecientes a la Tercera Edad, aunque las diferentes estrategias desplegadas por los delincuentes pueden convertir en víctimas a personas de cualquier franja etaria.

 

El sujeto que llama, además, habitualmente cuenta con algún dato de la víctima para darle forma al engaño, tal como -por ejemplo- sucedió con el caso más reciente registrado en Azul el pasado miércoles, donde el delincuente se hizo pasar por el nieto de la estafada, teniendo en cuenta que conocía el apodo con el que ese joven es conocido.

 

Si bien las estafas más recientes ocurridas en esta ciudad están relacionadas con situaciones en las que a las víctimas les dicen que tienen que cambiar en el banco los ahorros que tienen por billetes de una nueva denominación, ya sean pesos o dólares, en ese mismo contexto engañoso se ubican los denominados «secuestros extorsivos».

 

Ese tipo de maniobras fraudulentas también ha sucedido en Azul y tiene tintes más dramáticos, ya que las personas a las que los delincuentes llaman -contando con datos precisos y la suficiente habilidad para, mientras van hablando, obtener más información- les piden dinero a cambio de liberar a sus familiares secuestrados, una situación que no es real.

 

Como para darle más sustento a la comisión de esos ilícitos, durante esos llamados -incluso- un sujeto se hace pasar por el familiar que supuestamente está secuestrado; y lo ponen al teléfono para hablar también con esa persona a la que están extorsionando, a quien le dicen que para liberarlo tiene que pagar un rescate.

 

Ante estos hechos, quienes reciben esos llamados tienen que intentar contactarse inmediatamente con esa persona a la que el delincuente alude diciendo que está secuestrada.

 

Además, no hay que suministrarle información personal, antecedentes familiares ni ningún otro dato a los que llaman.